GERIATRÍA Y AUTOCUIDADOS: UNA PROPUESTA DE FUTURO

 

 

Resumen.-

   Como consecuencia del envejecimiento de la población en los paises desarrollados, se plantean en toda su magnitud problemas sociales hasta ahora escasamente considerados.

   La salud en las personas ancianas se ve seriamente comprometida al ser este un grupo de población, en el que por una parte los recursos materiales, emocionales y capacidades funcionales que poseen tienden a reducirse, y por otra en esta etapa de la vida se dan en mayor medida problemas de salud crónicos y productores de secuelas invalidantes. Esto conduce a que frente a los ancianos, las necesidades de salud y de servicios sociales adquieran connotaciones especiales frente a las requeridas por otros grupos de edad. Esta dependencia social progresiva a la que se ven abocados muchos de ellos, hace que les sea indispensable la ayuda del entorno (familia, recursos comunitarios, voluntariado, etc.) y la intervención profesional tanto para ellos como para sus cuidadores.

   El tipo de ayuda que precisan generalmente los ancianos, suele ser la encaminada a satisfacer necesidades de cuidados específicos y para regular y/o aprender a vivir con las limitaciones que les dificultan responsabilizarse de su salud y bienestar. Hasta ahora el sistema sanitario presta ayuda en patologías concretas y cuidados especializados en los centros sanitarios, pero después son derivados a su lugar de residencia con escaso apoyo profesional.

   De entre los profesionales de la salud, las enfermeras/os aparecen como expertos en la prestación de los cuidados que se precisan para el autocuidado, es decir, para mantener y promocionar la vida y restablecerse o convivir con alteraciones de la salud. A nuestro entender, cuando estos cuidados se conciben y llevan a cabo a la luz de la Teoría General de los Déficit de Autocuidado, se convierten en los profesionales mejor situados para hacer frente al reto de satisfacer las necesidades del anciano, del entorno familiar y para gestionar los recursos destinados a ello eficazmente.

   Creemos que el colectivo enfermero precisa tomar conciencia de los potenciales que posee como generador de alternativas en la atención integral del anciano, y es preciso que nos esforcemos en aportar nuestras ideas y puntos de vista para favorecer y/o garantizar la adaptación del anciano a sus actividades cotidianas y de autocuidado, sin que esto implique una excesiva carga adicional para el resto de la sociedad.

   El propósito de este proyecto se enmarca en esa línea de implicación enfermera en la elaboración de alternativas sanitarias. Nuestra propuesta es la creación de centros comarcales para la atención integral del anciano, que incluiría un hospital general, un centro de salud/hospital de día y varios equipos interdisciplinarios de asistencia domiciliaria, cuya gestión y funcionamiento se basarían en el marco conceptual de la Teoría General de los Déficit de Autocuidado de Dorothea Orem.

 

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