PRESENTE Y FUTURO DE LA ENFERMERÍA

CONFERENCIA A LAS II JORNADAS DE ENFERMERÍA ANDALUZA DE COMISIONES OBRERAS

 

 

Quiero comenzar mi reflexión sobre el presente y el futuro de la Enfermería, felicitando a todas las enfermeras y enfermeros por el largo y fructífero camino recorrido, sobre todo en los últimos 20 años de historia de nuestra profesión. Alguno de ustedes se preguntarán que porque especialmente en estos últimos años. Si recuerdan, este periodo se inicia coincidiendo con los trascendentales cambios hacia la recuperación de la democracia en nuestro país, en este momento histórico, las enfermeras se embarcan en la tarea de transformar la profesión. Se reforma la situación de la Organización Colegial (1978), se estrenan Escuelas Universitarias y Planes de Estudio (1977), la O.M.S. en Alma Ata proclama la necesidad de reorientar los sistemas de salud para hacerlos universales e igualitarios, enfatizando los aspectos de prevención de la enfermedad y la participación de la comunidad en la gestión de la salud (1978). Todos estos cambios, propician que la Enfermería Española comience a hablar de metodología científica, de enfoques teóricos, del concepto paciente/cliente, etc., dando un impulso importantísimo a nuestra profesión. No podemos dejar de decir, que estas transformaciones se han producido de forma poco planificada, con importantes diferencias entre profesionales (unos que se adaptan rápidamente a los cambios desde el punto de vista teórico/práctico y otros que mantienen una defensa a ultranza de situaciones no acordes con los tiempos), y por último con un apoyo de la administración sanitaria al cambio y sus consecuencias, en un principio decidido y poco después casi siempre ocasional.

 

¿Qué hemos conseguido?.-

             En la labor asistencial:

             -         En la asistencia a los pacientes, hemos unificado muchos criterios entre profesionales, clarificando bastante                     nuestro ámbito disciplinar y valorizándolo.

-         Hoy se reconoce socialmente el importantísimo papel que juegan nuestros compañeros que trabajan en atención primaria, dentro de los equipos de salud.

-         Se reconoce entre los profesionales la enorme importancia de la comunicación con el paciente y su familia para lograr un restablecimiento de la salud más rápido, unos hábitos de vida más saludables y una rehabilitación más pronta.

-         En muchas unidades de Enfermería manejamos registros elaborados e investigados por enfermeros/as y realizamos sesiones de Enfermería programadas, donde se comparten casos y se discuten nuevas formas de trabajo.

-         En una mayoría de servicios de Enfermería, los profesionales hemos elaborado manuales de protocolos y procedimientos, definido los servicios enfermeros e incluso en algunos casos cuantificado su coste.

-         Se monitorizan y evalúan periódicamente indicadores de calidad de cuidados enfermeros.

-         Se ha reconocido institucionalmente y entre los profesionales, la necesidad y eficacia de la formación continuada en la actualización de la planificación, las herramientas y los procedimientos usados por los enfermeros en el cuidado de los pacientes. 

-         La importancia e independencia del cuidado enfermero dentro del equipo interdisciplinar de salud, son valoradas no solo por la mayoría del colectivo profesional, sino por muchos otros profesionales del mismo.

 

 En el ámbito docente:

-         Hemos conseguido una Enfermería Universitaria de alto nivel, en la mayoría de los casos planificada y enseñada          por enfermeros/as.

-         Tenemos el reconocimiento académico de la docencia práctica que imparten los profesionales a los alumnos de nuestras escuelas de Enfermería.

-         Por fin se ponen en marcha las especialidades para Enfermería, por el momento son dos matrona y salud mental las que tienen luz verde, pero parece ser, que las demás se desarrollarán con mayor celeridad.

  

En la investigación:

 -         El nivel de nuestras investigaciones ha aumentado considerablemente, año tras año son más y mejores los             trabajos presentados al Fondo de investigación Sanitaria, las Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas o los distintos premios que se convocan.

-         En la vorágine de congresos y reuniones científicas, ya se definen claramente algunas, como foros serios de debate donde construir futuro profesional.

-         Cada día aparecen más publicaciones de enfermería y los artículos en revistas y libros de calidad escritos por enfermeras/os, son ya numerosos.

 

En la gestión:

             -         Las Directoras/es de Enfermería de los centros se encuentran al mismo nivel de discusión en las comisiones de                     Dirección y retributivos, que los directores médicos, administrativos o de hostelería.

-         Los cambios producidos en la asistencia, se deben en su mayor parte a impulsos producidos desde la Dirección de Enfermería de los centros, que han sido capaces de desarrollar estrategias encaminadas a modernizar los métodos de trabajo, formar a los profesionales capaces de realizar los cambios, impulsar políticas de calidad, etc.

-         Hemos desarrollado una estructura dentro de las Direcciones de Enfermería, que nos a facilitado poder llevar a cabo los cambios mencionados.  

 

¿En que momento nos hallamos?

             Después de describir lo conseguido, que creo que ha sido mucho y bueno, debemos comentar que nos hallamos en un momento delicado, y me explico. Un número importante de profesionales, aún organiza su actividad profesional en torno a las tareas, no emplean un criterio definido en la sistemática ni en el método de trabajo, es decir, aún no consideran al usuario como eje del sistema.

Bastantes profesionales, piensan que los registros son pérdidas de tiempo, los protocolos y procedimientos solo buenos para decir que se tienen, porque no son guía de las técnicas de actuación.

Se demuestra una y otra vez en trabajos de investigación, que la atención integral de calidad a los pacientes por parte de los enfermeros/as, pasa por una completa valoración y planificación individualizada de sus cuidados, sin embargo muchos profesionales aún no lo toman en consideración.

Se comienzan a cuestionar las Direcciones de Enfermería. Podemos o no estar de acuerdo con nuestras respectivas direcciones, si no estamos de acuerdo con ellas poseemos mecanismos para expresar nuestro descontento, pero algo que costó tanto esfuerzo conseguir, no podemos dejarlo escapar con nuestra desidia, dejando que la administración las vacié de contenido hasta dejarlas morir por inanición. De la misma forma las Direcciones de Enfermería, no pueden quedar en la práctica, en pura gestión de personal, porque entonces habremos de hablar de suicidio, ya que en este contexto la estructura que actualmente poseen sería innecesaria. Evidentemente gran parte de lo conseguido se perdería si dejáramos que esto ocurriese.

También se cuestiona nuestra plena capacidad docente con la reforma del título V de la Ley de Reforma Universitaria y nuestra capacidad investigadora se encuentra reconocida en “petit comité” puesto que académicamente solo se les reconoce a los doctores y nosotros no podemos alcanzar dicho grado.

 Ante todo esto, muchos profesionales ya han reaccionado de forma activa: estudiando el papel de la enfermería dentro de los nuevos planes estratégicos de las consejerías de salud de cada comunidad autónoma e insalud (ya que no es concebible una atención integral al usuario eje del sistema sanitario, sin una importante responsabilidad de la enfermería en ello), también buscando alternativas al desarrollo de la licenciatura en Enfermería (tanto licenciaturas como títulos propios de universidad, como reivindicando el segundo ciclo mediante otras estrategias), o buscando nuevos campos de desarrollo profesional (cuidados paliativos, ampliar la cobertura de cuidados domiciliarios, etc.).

 

 ¿Cuál es el futuro?.

             Tras el análisis de lo conseguido y de la situación actual, queda la parte más difícil, hablar de futuro. En mi caso, teniendo en cuenta el plan estratégico del Servicio Andaluz de Salud y esa reacción de algunas asociaciones y sindicatos ante la situación actual, quizás no pueda decir que ocurrirá, pero si el camino que creo deberemos recorrer para seguir avanzando.

 

             En la labor asistencial.-

             -         Habremos de reconocer al usuario, el pleno derecho a ser escuchado, informado y  a participar en la toma de                     decisiones respecto a su salud.

-         Si la comunicación pasa a ser una herramienta básica de la atención al usuario de nuestros servicios, deberemos modificar nuestro lenguaje para que se nos entienda y además entender las necesidades del individuo o grupo que necesite de nuestro cuidado en todas sus dimensiones, para después poder ayudar a satisfacerlas.

-         Dada la complejidad de los problemas de salud de la población, todos los profesionales sanitarios tendremos que aprender a trabajar en equipo para su solución.

-         El envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida y la disminución de las tasas de natalidad, hacen que predominen los problemas de salud crónicos, donde la tecnología pasa a un segundo plano y el cuidado y la calidad de vida al primero, dando mayor importancia al bienestar físico y emocional.

-         Creo firmemente que en breve espacio de tiempo las unidades clínicas de cuidados serán una realidad, no solo en lugares donde el trabajo de varios especialistas médicos a un tiempo, haga más cómodo que la responsabilidad de la gestión recaiga en una enfermera, sino en aquellas donde las características de los procesos crónicos que se atienden, obliguen por pura lógica, a que el cuidado enfermero sea el eje y la intervención médica se produzca a demanda. 

 

        En la docencia.-

             -         Este aspecto de la profesión, va unido al enfermero/a como su brazo. Los conocimientos de un buen profesional,                   son en parte estériles si unido a su buen hacer en el cuidado de los pacientes, no los transmite. La conciencia de                   este hecho, actuará además como motivador en la autoformación, la mejora de la calidad y la investigación.

-         En las escuelas de enfermería, pienso que el camino trazado en los últimos años por la mayor parte de ellas lleva una buena dirección, debemos sentar unos cimientos sólidos para que posteriormente el profesional se desarrolle, trabajando fundamentalmente las bases conceptuales, habilidades, conocimientos y actitudes, propias de una profesión basada en la relación de ayuda. El gran avance en el futuro docente de la Enfermería, deberá producirse en la forma de conseguirlo. En este sentido comienzan a aparecer nuevas metodologías, que sin abandonar lo mejor de las tradicionales, facilitarán la consecución de los objetivos descritos.

-         Como hemos comentado, las iniciativas sobre la creación de una licenciatura de Enfermería como título propio, es ya una realidad en la Universidad de Alicante, con ello se pretende presionar al Ministerio de Educación para que vea la necesidad de su creación, además tenemos noticias de algunas otras Universidades, que pretenden comenzar con ella para el próximo curso. Estas y otras estrategias de futuro respecto a la licenciatura en Enfermería, se debatirán el próximo día 26 en Granada, durante los XIX encuentros de la Asociación Española de Enfermería Docente.

 

        En la investigación.-  

             -         Durante este último periodo floreciente de la investigación en Enfermería, hemos dedicado nuestros esfuerzos                     fundamentalmente a explicar todo lo que rodea al cuidado enfermero y bastante pocos a estudiar el propio                     cuidado, quizás porque le dábamos poca importancia, quizás porque no lo teníamos bien definido. Según la                     literatura científica, la profesión sanitaria en general, es la que menos demostrado tiene, que lo que hace, lo hace                     de la mejor forma posible. Por lo tanto debe ser el propio cuidado a los pacientes, el eje fundamental de                     nuestras investigaciones futuras.

-         La evaluación de la rentabilidad de los cuidados enfermeros, sería otra de nuestras asignaturas pendientes, sobre todo en un momento donde la justificación de la necesidad de recursos humanos y materiales, se basa en el coste de los procesos.

-         Desarrollar y validar acciones dirigidas a la promoción de la salud, es otro campo importante de investigación, donde nuestros compañeros de atención primaria de salud ya están trabajando.

-         La plena capacidad investigadora que nos otorgará la licenciatura (2º ciclo) y el doctorado (3º ciclo), impulsará este ámbito de la disciplina enormemente,  sin este paso, no conseguiremos nunca el reconocimiento pleno de nuestras capacidades investigadoras.

 

         En la gestión.-

             -         Las Direcciones de Enfermería, ya sea con este nombre o con otro, volverán a consolidarse como un elemento                     importante en la gestión sanitaria, sobre todo si se adaptan a las nuevas formas de gestión y se preocupan por                     mejorar y valorizar el producto enfermero.

-         El diseño, planificación y puesta en marcha, de las unidades clínicas de cuidados, serán incluidas en breve como estrategias de gestión cara al futuro, su éxito dependerá de que el plan estratégico de donde emanan, impregne los objetivos de las direcciones de enfermería y de que estas, establezcan líneas maestras en las que puedan basarse los profesionales para desarrollar sus proyectos.

-         Es necesaria una formación continuada de los profesionales bien planificada, porque es fundamental para ofertar una mejor calidad de cuidados. La formación profesional sin una buena planificación estratégica, venga de donde venga, no suele aplicarse y termina sirviendo para poco. 

-         La mejora de la calidad del cuidado enfermero, es difícil de conseguir si no existe una evaluación del mismo, pero a ella debemos restarle el sentido punitivo que mal utilizada la disfraza. En el método empleado para realizarla se encontrará la clave de su aceptación.

-         Percibimos desde hace algunos años, que no se disponen de los recursos para satisfacer todas las necesidades en tiempo y forma, que plantea la población. Por tanto los profesionales y los gestores deberán decidir en base a su conocimiento, la mejor manera de utilizar los recursos para garantizar una asistencia adecuada a todos los pacientes. Por ejemplo, en los estudios de Lidia Hall y colaboradores, se demuestra que una buena comunicación con los usuarios (educación sanitaria, consenso de objetivos terapéuticos, etc.), permite dar el alta a los pacientes en la mitad de tiempo, con la mitad de reingresos posteriores y a la mitad de coste. Con este planteamiento, la justificación de no reducir una plantilla e incluso aumentarla, no solo estará en ofertar un mejor servicio, si no en que cueste menos.

 

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