SOBRE LA OBRA DE ROSAMARÍA ALBERDI CASTELL RELACIONADA CON LA FORMACIÓN ENFERMERA

 

 

 

 

 

Introducción.-

Cuando me plantearon escribir unas palabras para un capítulo del libro sobre la obra de Rosamaría Alberdi Castell, relacionado con la formación básica y postbásica de Enfermería, contesté inmediatamente que si, que sería un inmenso placer, sintiendo que este era aún mayor porque el trabajo lo haría junto a buenos amigos. Cuando comencé a releer los artículos que desde el año 1978 escribió sobre los temas docentes, primero me abrumó la propia trayectoria de la autora, después la responsabilidad de escribir sobre unas ideas, que han sido referente para las enfermeras durante los últimos 25 años de historia de la profesión. El deseo de hacerlo bien, de que el resultado estuviera a la altura de lo que se esperaba de mi y que agradara tanto a Rosamaría como a mis compañeros de aventura, me tuvo bloqueado durante semanas. No me fue posible escribir ni una sola palabra hasta que por fin pude enfocar la tarea desde la óptica del futuro lector, ya que considero de gran importancia para extraer toda la sustancia de los artículos que hemos seleccionado, poder relacionarlos con el momento histórico en el que fueron escritos, como influyó el contexto profesional en la autora, que impacto tuvieron sus publicaciones en la profesión y finalmente, como ha ido evolucionando su discurso hasta hoy mismo.

Rosamaría es actualmente profesora del Departamento de Enfermería de la Universidad de Illes Balears, imparte las asignaturas de Ética y Legislación y Enfermería y Marginación Social. Está considerada como una de las enfermeras que más influencia ha tenido en el cambio de la profesión en nuestro país. En el inicio de la Enfermería dentro de la Universidad, fue coautora del Manual de Conceptos de Enfermería, que durante muchos años fue el único texto disponible sobre Fundamentos de Enfermería, por lo que fue utilizado no solo en los cursos de nivelación de los estudios de ATS, sino en los primeros años de la docencia universitaria.

Rosamaría Alberdi Castell, tanto cuando habla como cuando escribe, trasluce su amor por la enfermería, aunque maneje en su argumentación elementos relacionados con la filosofía, sociología, psicología o historia, constantemente deja patente, trate el concepto que trate, la particular visión que ser enfermera aporta a su discurso.

Uno de los grandes temas que ella aborda habitualmente es el de la formación, ya que independientemente de las distintas etapas en las que se ha dedicado profesionalmente de lleno a la docencia, se encuentra irremisiblemente ligada a ella a través de la Asociación Española de Enfermería Docente, como socia fundadora primero, junto a enfermeras de la talla de María Paz Mompart, Pilar Arrollo, Rosa Blasco, etc. y después ocupando varios cargos en su junta directiva incluido el de presidenta. Todo esto además de imprimir carácter, ha hecho que su interés por los temas docentes haya sido constante, siempre dejando patente que la formación básica y la postbásica (especialidades y licenciatura), son importantes en la medida que lo son para los profesionales en su quehacer diario y para la sociedad en su conjunto.

Siempre que he escuchado o leído a Rosamaría, me ha admirado la sencillez con la que es capaz de definir lo complejo, de hablar de lo que ella denomina “temas de fondo o interrelaciones profundas”, creo sinceramente que esto demuestra una madurez en el discurso y unas capacidades extraordinarias: primero nos hace partícipes de las ideas y sensaciones que le produce el acercamiento al objeto de su análisis, nos lo muestra de forma que podamos verlo desde todos los puntos de vista posibles, después lo descompone en todas sus partes ante nuestros ojos describiéndonos cada una de ellas, lo vuelve a reconstruir y finalmente lo coloca en el lugar que le corresponde dentro del entorno que lo justifica. Esto último representa según creo, una de sus mayores aportaciones, Rosamaría sitúa cada una de sus conferencias y artículos en un continum, que lleva cualquiera de los temas objeto de su estudio a lo profesional, no se detiene en el análisis parcial o interesado del concepto en sí, lo coloca siempre en la dimensión real que lo hace necesario para el profesional y para la sociedad. También resaltar, que es capaz de terminar su discurso alentando siempre de forma positiva a los oyentes o lectores a continuar trabajando, y les propone nuevos retos o interesantes reformas a retos antiguos para seguir construyendo el futuro.

De todos los artículos y conferencias de esta autora, que se refieren a la formación básica y postbásica de Enfermería, se han seleccionado para esta ocasión los siete que mejor explican su aportación a este concepto.


 

El pregrado: escuelas, planes de estudio y profesorado.-

Tras la puesta en marcha de las Escuelas Universitarias de Enfermería, los planteamientos para darles la solidez que necesitaban, son el punto de partida de las primeras reflexiones de Rosamaría junto a los socios fundadores de la AEED, como ponencia en sus primeras sesiones de trabajo en 1979, poco después estas fueron publicadas por la revista Rol de Enfermería, nacida también en ese mismo momento histórico para la Enfermería Española. En este artículo titulado “Estructuración de los centros de formación enfermera”, ya ve con claridad la necesidad de una filosofía común que oriente los estudios de Enfermería, que den una estructura lógica a los departamentos dentro de las escuelas y a los planes de estudio, para ello resalta como necesario la responsabilidad de las enfermeras/os como integrantes activos de los órganos de gobierno y participación de las escuelas y la Universidad.

Al hilo de las reflexiones planteadas en el artículo anterior y en la preocupación de clarificar lo que debe ser una estructura lógica de los estudios de Enfermería que ponga algo de orden en el maremagnum de escuelas y orientaciones que se presentaba en ese momento, aparece el “Proyecto de creación de una EUE única por Universidad”. Este escrito gira en torno a la idea de abrir las escuelas hacia los centros de prácticas, hacia otras áreas de formación no exclusivamente universitarias, hacia una uniformidad de los planes de estudio dentro de la libertad de ideas y de cátedra, pero que no vuelva locos a los alumnos o los forme deficitariamente. Muchas enfermeras y enfermeros desde las escuelas de Enfermería a partir de este momento, coordinados en muchos de los casos por la AEED, se pusieron manos a la obra en estos empeños, en unas escuelas con mayor facilidad y en otras con muchas dificultades dependiendo de sus características particulares, lograron que las enfermeras ocuparan los espacios que les permitieran participar en la toma de decisiones y a partir de ahí en mayor o menor medida fue llegando a la mayoría de la escuelas todo lo demás, departamentos de Enfermería fuertes, reconocimiento de la profesión a nivel universitario, etc.

 

El postgrado: formación, especialidades y licenciatura.-

En 1984, después de cumplir 7 años de los estudios de Enfermería en la Universidad, a pesar de algunas incertidumbres y algunos fracasos, se puede decir que el primer nivel de la carrera se encuentra consolidado, por ello la enseñanza de la Enfermería debe afrontar otras responsabilidades como la estructuración de la formación postbásica, con ese objetivo Rosamaría Alberdi junto a María Paz Mompart, publican en la revista ROL de Enfermería el planteamiento de la Asociación Española de Enfermería Docente sobre este tema, en el trabajo titulado “Proyecto de Licenciatura en Enfermería”. En este momento, se hace necesario orientar los esfuerzos futuros de todo el colectivo profesional, con el fin de no dilapidar recursos en batallas perdidas de antemano o divagar flotando en la superficie sin entrar en profundidades. Las autoras plantean un modelo de especialidades y licenciatura serio, suficientemente justificado y sobre todo teniendo en cuenta la realidad de la Enfermería y su entorno, una relación que analizan sin apasionamientos innecesarios.

Ante las especialidades y las diferentes propuestas que surgen, la AEED plantea la profundización en el cuerpo de conocimientos y no en una de sus funciones. Ante la licenciatura evalúan las reacciones que generaría esta en el propio colectivo y en otros, describen los objetivos y los planes de estudio y proponen experiencias de títulos superiores en algunas escuelas para poder después evaluarlas y mejorarlas. Algunos años después de aparecer publicadas estas reflexiones, la propia autora junto a Pilar Arcas y Teresa Vázquez, lideran un curso superior de Enfermería patrocinado por la Junta de Andalucía, precursor de otros cursos superiores, que hoy, como títulos propios, se imparten en distintas universidades españolas.

Rosamaría colabora durante un importante espacio de tiempo en la planificación de los servicios sanitarios y la definición de lo que serán las futuras especialidades, por ello como persona experta, es invitada en el verano de 1995 a los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo, donde imparte la conferencia “La formación de post-grado en Enfermería Comunitaria”. La autora comienza analizando la situación en ese momento de la Enfermería en España desde tres puntos de vista: la necesidad de la formación académica, el sentimiento de pertenencia de grupo y el reconocimiento social, comentando “a los enfermeros y enfermeras actualmente, es dificil que se nos conceda de entrada, el beneficio de la duda respecto a lo que somos capaces de aportar”....”la sociedad reconoce con facilidad que para hacer técnicas somos los más adecuados, pero cuesta muchísimo demostrar que nuestra profesión nos capacita para diagnosticar problemas, planificar cuidados y gestionar partes fundamentales del sistema......”.

Posteriormente pasa revista a las nuevas demandas que la Enfermería deberá satisfacer y concluye reflexionando sobre la necesidad y utilidad de la formación postgrado en Enfermería Comunitaria, cuestionándose si realmente la formación que se ofrece actualmente, responde a los planteamientos de función social, capacitación, responsabilidad, detectar y atender necesidades. A partir de ahí el análisis que hace puede parecer simple, pero es valiente y cargado de razón, sobre todo si lo situamos en un momento en el que todas las asociaciones enfermeras reclaman una especialidad independiente: Si se plantea la especialización en Enfermería Comunitaria, porque se cuestiona la eficacia de la formación básica, lo que se debe es mejorar esta. Si la formación básica es eficaz, estamos en el buen camino, ya que la formación en Enfermería Comunitaria debe garantizarse en el pregrado “se deben diseñar programas de postgrado que abran puertas, que no restrinjan nuestro campo de actuación....” “...si de lo que se trata es de coordinar, mejorar y ampliar la práctica enfermera, entonces Licenciatura”.
 

La formación académica y su contribución al desarrollo profesional.-

Como ya he comentado, Rosamaría dirige siempre su análisis sobre la formación, a la utilidad de esta para el profesional en su quehacer cotidiano y su progresión profesional, pero especialmente en las tres últimas conferencias seleccionadas, profundiza sobre la relación formación académica/desarrollo profesional, empleando nuevos y enriquecedores elementos en su análisis.

En la primera de ellas, titulada “las Escuelas de Enfermería: una reflexión sobre su contribución al desarrollo profesional”, intervención en las XX Jornadas de Trabajo de la AEED celebradas en Cádiz, comienza explicando las bases sobre las que se sustenta el desarrollo profesional, que será el eje de toda la conferencia: el bien intrínseco, el discurso profesional compuesto por las bases teóricas y las denominaciones propias, el trabajo excelente, el control de mercado y la capacidad de unión y representación. Después analiza los modelos que distingue de Escuelas Universitarias de Enfermería (adscritas y oficiales), teniendo en cuenta todas las características que las hacen distintas, para terminar explicando lo que cada modelo aporta al desarrollo profesional según los cinco elementos descritos anteriormente, concluyendo que los dos modelos son válidos, ya que contribuyen de forma diversa pero eficaz al desarrollo de la profesión enfermera. Para terminar la conferencia, dedica un último apartado a explicar porqué los enfermeros y enfermeras profesores deben asumir plenamente como han contribuido a configurar muchas de las luces y las sombras actuales de la profesión, y les propone una serie de líneas de actuación para el futuro.

Durante el homenaje a Pilar Arcas celebrado en noviembre de 1998, Rosamaría interviene con la conferencia “La formación Superior como instrumento para el Desarrollo Profesional”, en ella lo emotivo se entrelaza con lo científico. Tomando como arranque algunos de los momentos claves para la enfermería vividos con la recientemente desaparecida Pilar, profundiza de nuevo en los cinco elementos del desarrollo profesional, para justificar posteriormente como la formación superior es un instrumento imprescindible para este desarrollo. En este momento puede verse con claridad la evolución de los conceptos que ha trabajado durante estos últimos años de reflexión, apreciándose a la vez, el progresivo avance a objetivos más ambiciosos y mejor definidos para la Enfermería.

La intervención de Rosamaría Alberdi en las XXII Sesiones de Trabajo de la AEED, titulada “El Futuro en la Formación: Líneas de Post-Grado y Especialización”, está caracterizada por dos intereses como ella misma explica, que pueden aparecer como contrapuestos pero en realidad no lo son, la radicalidad y el realismo práctico. Es más radical porque cada vez se encuentra más segura de sus planteamientos teóricos, que en esta ocasión expone resumiendo los conceptos trabajados en los últimos veintidós años, con la profundidad que solo da la reflexión continuada en el tiempo.

Rosamaría, siempre se ha mantenido fiel a que sus ideas se reflejaran en la práctica, por lo que en su propuesta para un modelo de formación de postgrado, habla de tres condiciones para que el modelo de especialización funcione: 1) Que su eje sea el bien intrínseco de la Enfermería, “la prestación de cuidados”. 2) Que se organice de acuerdo al modelo EIR, repartiendo el coste entre la persona que se forma y el sistema sanitario. 3) Que exista una definición previa dentro del sistema sanitario, del ámbito de responsabilidad específico del especialista. Si no se dan estas tres condiciones, como ha ocurrido ya en el caso de la especialidad de Salud Mental, se perpetuará la “invisibilización” de la aportación enfermera.

Respecto al resto de la formación postgrado, en este momento en el que parece renacer la esperanza ante una licenciatura “para la Enfermería”, que no “de Enfermería” por la que habrá que seguir luchando, hace un análisis retrospectivo de lo que han significado los diferentes cursos básicos, de expertos y master, para concluir diciendo, que a pesar de ser el colectivo sanitario que más actividades de formación realiza.... muchas enfermeras aún no han dado el paso -minúsculo y a la vez gigantesco- que va entre “ser capaz” y “creerse capaz” y que conduce a “parecer capaz”. Paso que solo depende del propio convencimiento tanto de la trascendencia de la aportación que se realiza, como de la capacitación para realizarla.


 

Conclusiones.-

A estas alturas del capítulo, todos ustedes tendrán certeza de la importancia de la obra de Rosamaría Alberdi Castell, en los avatares de los últimos veinticinco años de historia de la profesión enfermera en este país, pero aún les falta lo mejor, leer sus artículos.

Por mi parte solo queda terminar diciendo, que lo más importante es que nuestra amiga, la amiga de todos, se encuentra en plena producción, su discurso está vivo por que se actualiza cada día y se anticipa al futuro sin necesidad de Tarot ni de bolas de cristal, solo con los instrumentos que le aportan su trayectoria profesional, capacidad de trabajo, de análisis y un amor por la Enfermería sin fisuras. Estoy seguro que sea cual sea el trabajo que la ocupe en los próximos años, continuará siendo uno de los faros, que con mayor claridad y fuerza iluminen nuestra singladura profesional.


 

Julio de la Torre Fernández-Trujillo

 

 

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