EL RACISMO. NUESTRA REALIDAD SOCIAL

 

INTRODUCCIÓN:

El racismo es una teoría fundamentada en el prejuicio según el cual hay razas humanas que presentan diferencias biológicas que justifican relaciones de dominio entre ellas, así como comportamientos de rechazo o agresión. El término “racismo” se aplica tanto a esta doctrina como al comportamiento inspirado en ella y se relaciona frecuentemente con la xenofobia y la segregación social, que son sus manifestaciones más evidentes.

La palabra "racismo" designa una creencia cuyos rasgos fundamentales serían los siguientes:

1) Creer que los seres humanos se dividen, fundamentalmente, en razas. Y, en consecuencia, atribuir al factor raza una importancia antropológica decisiva.

2) Asignar a las razas características inmutables, y creer que los caracteres trasmitidos hereditariamente no son sólo los rasgos físicos, sino también ciertas aptitudes y actitudes psicológicas, que son las que generan las diferencias culturales que se pueden apreciar.

3) Creer que existe una jerarquía entre razas, siendo alguna, o algunas de ellas, superiores a las otras.

4) Entender la mezcla de razas como un proceso de degeneración de las razas "superiores".

La evolución de las culturas muestra que el fenómeno del racismo encuentra su fundamento en la concepción que los hombres tienen de la diversidad. De ello dan claro testimonio los sentimientos de xenofobia que desatan las luchas étnicas o tribales

En la Grecia antigua la afirmación de una identidad colectiva por oposición a algunas etnias y a ciertos grupos de población, se traducía en el hecho de que los habitantes de las ciudades llamaban 'bárbaros' a aquellos que vivían fuera de los límites del mundo griego.

La antigua práctica de la esclavitud y de la servidumbre ilustra igualmente las relaciones de dominio que han existido en el curso de la historia en etnias y pueblos diferentes, o incluso dentro de sociedades y grupos culturales. Señores y esclavos podían pertenecer a un mismo origen étnico, pero las diferencias sociales estaban claramente marcadas: los esclavos no tenían derechos, ni siquiera el de ciudadanía. La misma regla se aplicó a los pueblos vencidos en la guerra y reducidos a la esclavitud. Este último ejemplo, en el que la opresión se ejerce sobre grupos humanos específicos, culturalmente diferentes de sus opresores, se corresponde con las tesis racistas formuladas en la época moderna y su práctica.

Por regla general, este sentimiento de superioridad va acompañado de la convicción de que las otras razas suponen un peligro, o son susceptibles de generar desórdenes sociales. Este prejuicio se apoya en el conocido mecanismo de búsqueda de una víctima propiciatoria. Se convierte a un grupo social en responsable de las crisis económicas y políticas, y se le acusa de ser un elemento naturalmente perturbador.

El racismo y la xenofobia, la discriminación y los prejuicios raciales están creciendo en Europa. Durante los últimos años, una ola de violencia y agresiones racistas ha sobrecogido a las sociedades europeas: comercios pintarrajeados, lemas racistas escritos en las paredes, malos tratos a los extranjeros y a las minorías, demolición de monumentos que conmemoran el holocausto durante la segunda guerra mundial, incendios en centros de acogida (en algunos casos, con fatales consecuencias) son claras muestras de ello. Tales formas de racismo encuentran su traducción política en el crecimiento de los partidos de extrema derecha. Esos partidos han obtenido un apoyo considerable en casi todos los países de Europa, tanto en el ámbito nacional como en el local. Actualmente, su electorado comprende no sólo -como se podría creer- las capas bajas y desfavorecidas de la sociedad, sino también sectores de la clase media.

Aparte del racismo descarado e ideológico, existen diversas formas de sentimientos negativos hacia los extranjeros y los inmigrantes, tales como la xenofobia, el odio declarado hacia los miembros de grupos religiosos o étnicos diferentes, o la discriminación racial. Estas formas de xenofobia y racismo se ponen de manifiesto en el funcionamiento de las instituciones y en los contactos cotidianos entre las personas. Por eso, casi más alarmante que el crecimiento de los partidos políticos racistas es el hecho de que, en la vida ordinaria, la hostilidad hacia las gentes que pertenecen a otro grupo étnico o religioso o que tienen otro color de piel está aumentando, mientras la tolerancia y la solidaridad están disminuyendo.

Europa, como un continente de profundas transformaciones sociales, económicas y políticas, vuelve a estar en la mira de la prensa internacional, bajo el surgimiento de graves atentados contra inmigrantes no europeos. España, no es diferente, y podemos observar graves problemas de racismo, tal como refleja la presa nacional:

EL PAÍS, jueves 22 de octubre de 1998

 

Cuadro de texto: El 11% de los jóvenes madrileños se confiesa racista, según un estudio.

Los jóvenes madrileños son menos racistas que  los que viven en otras ciudades europeas, debido a que el número de inmigrantes también es menor. Con todo, aún existe el 11% de escolares que se declara racista y votaría a un partido de extrema derecha, al estilo del Frente Nacional de Le Pen en Francia. El dato figura en un estudio del profesor de antropología Tomás Calvo Buezas, que ayer presentó ante la comisión de Sanidad y Servicios Sociales de la Cámara Regional.
	Calvo Buezas apuntó que la mayoría de los jóvenes es solidaria, abierta y tolerante, “pero también hay un grupo de xenófobos y racistas hacia el que debe dirigirse toda la acción educativa”. El referido 11% de intolerantes manifiesta que, si de ellos dependiera, echaría de España a loa marroquíes y a los africanos.
	La tendencia en el terreno del racismo militante es descendente desde 1993, pero de una manera aún muy leve. Así, mientras que el porcentaje de jóvenes favorables a expulsar del país a los gitanos pasó de un 11.4% en 1986 a un 30.8% en 1993, en 1997 se rebajo a un 27%. El rechazo de los árabes descendió del 26% al 24% en los cuatro últimos años, mientras que el odio a los negros africanos pasó del 14.1% al 12.9% en idéntico período. [...]
 


                       

EL PAÍS, sábado 27 de junio de 1998

 

 

Tres personas estafan a 300 inmigrantes con falsas promesas.

            Una red de estafadores, que engañó a cerca de 300 extranjeros con la promesa de conseguirles permisos de trabajo y de residencia en España, fue desarticulada por la policía. La mayoría de los clientes estafados eran inkigrandes del norte de África que llegaban a pagar entre 80.000 y 100.000 pesetas por la supuesta tramitación de sus papeles. El miércoles fueron detenidos los tres componentes de la banda.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA VERDAD, domingo 5 de abril de 1998

 

Detenidos por estafar 50 millones a 100 inmigrantes.

 

            La policía ha detenido a dos individuos que estafaron al menos a 100 inmigrantes ilegales proporcionándoles permisos de residencia y trabajo falsos y obtuvieron por ello hasta 50 millones de pesetas.

            La jefatura Superior informó de que los arrestados permanecían en una organización dedicada a estafas y que falsificaron sellos y documentos de organismos oficiales.

            Mariano M.R., de 41 años de edad, y Santiago F.F., de 44, utilizaban una gestoría de su propiedad , MM Asesores, para engañar a los inmigrantes. Desde ella gestionaban contratos de trabajo y permisos de residencia utilizando falsos sellos de registro de organismos oficiales. También hacían creer a sus clientes que realizaban trámites propios de una gestoría.

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


HERALDO DE ARAGÓN, miércoles 10 de junio de 1998

 

Denuncian prácticas racistas en un hotel

 

            José Antonio Guerra Gerardo, de 33 años, nacido en Cuba  y residente en España desde hace 15 años, denunció en la comisaría de policía de Ourense al responsable del hotel Río Miño por supuestos comentarios y prácticas racistas. Según el denunciante, el dueño del hotel, Jesús Jacorne, recriminó a uno de sus empleados por haber instalado a un negro en una planta para “blancos y rubios”.

            Guerra Gerardo acudió a la capital como árbitro de un torneo de “full contact”, programado dentro de las fiestas de Ourense. Una vez en el hotel Río Miño, reservado por la organización, se le asignó primero la habitación 903, pero al poco tiempo le indicaron que debía cambiar a una de la planta quinta.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA VERDAD,  5 de febrero de 1998

 

“Vamos apretados como cochinos”

            Jaime explicó ayer que las furgonetas que transportan a los peones agrícolas van a tope, “vamos apretados como cochinos. He visto camiones que transportaban cerdos en que los animales iban más cómodos que nosotros”, añadió. [...]

     

 
 

 

 

 

 

 

 

 


ABC, 11 de diciembre de 1998

 

 

Mueren dos marroquíes cuando trabajaban ilegalmente en Ceuta

 

            Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Ceuta detuvieron ayer a un joven ceutí. M.H.A., como presunto autor de la contratación ilegal de dos marroquíes que murieron el pasado viernes al desplomarse sobre ellos una de las estructuras de hormigón de un almacén del polígono  Industrial de Alboran.

            Según informó en una nota de la Delegación del Gobierno, los funcionarios policiales procedieron  también a la detención de otras dos personas, J.L.B.S., y  S.M.G., ambos residentes en Ceuta, como presuntos coautores de un delito grave contra los derechos de los trabajadores, al participar en la contratación de los dos marroquíes que estaban trabajando clandestinamente.

            La declaración de un tercer ciudadano marroquí, herido en el suceso , ha permitido a los Agentes del Cuerpo Nacional de Policía constatar que los tres súbditos marroquíes se encontraban, trabajando desde hace algún tiempo, trabajando ilegalmente en el interior de la nave.

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


EL CORREO DE ANDALUCÍA, 14 de mayo de 1998

 

 

Apuñalaron a un marroquí como escarmiento.

            Dos hermanastros de 28 y 30 años, han sido condenados por la Audiencia Provincial de Málaga a un total de seis años de prisión por apuñalar a un marroquí en una casa en ruinas de Málaga capital para darle un escarmiento.

            Los procesados cometieron estas agresiones en 1997 por causas que no han quedado bien determinadas, aunque el tribunal destaca que”todos pertenecen al mundo de la delincuencia”y que estos hechos se produjeron para darle un escarmiento al marroquí.

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA VERDAD, lunes 10 de abril de 1998

 

Tres detenidos por romperle la nariz a puñetazos a un inmigrante argelino

 

            Tres jóvenes, que durante la madrugada de ayer consumían las últimas horas de juerga tras el Bando de la Huerta, fueron detenidos pos la policía local de Múrcia por un presunto delito de lesiones y, en uno de los casos también por supuesto atentado a un agente.

            Los hechos se produjeron hacía las 4.30 de la madrugada, cuando una patrulla de la policía local que recorría la Gran Vía Escultor Salxillo se percató de que se estaba produciendo una violenta riña. Según la versión facilitada por un portavoz del cuerpo policial, los agentes observaron a tres jóvenes vestidos de huertano que golpeaban reiteradamente a un inmigrante argelino, quien ocupaba un taxi.

            Cuando los policías intervinieron para zanjar la pelea un de los sospechosos, quién fue identificado como Rodrigo C.M., de 22 años, golpeó supuestamente a un agente en el rostro. Los otros dos jóvenes que participaban en la reyerta, Rubén I.L., de 20 años y Enrique A.M. de 25, también fueron detenidos

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA VERDAD, 30 de marzo de 1998

 

El fiscal pide 18 años para tres policías acusados de apalear a un inmigrante

 

            Mañana martes comenzará en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio contra tres policías nacionales, acusados de apalear a un inmigrante en la comisaría de Fuenlabrada (Madrid) el 1995. El fiscal pide 6 años de cárcel para cada uno de ellos por las presuntas lesiones que causaron a un inmigrante dominicano, quién sufrió estallido de vísceras con salida de contenido intestinal y peritonitis a consecuencia  de la paliza recibida.

            Según el escrito de calificación del fiscal, el dominicano Antonio F.A: fue detenido por la policía local de Fuenlabrada en la tarde del 10 de junio de 1995. Al parecer, el motivo de la detención fue que unos vecinos denunciaron que Antonio había agredido a una mujer.

            El detenido fue trasladado a la comisaría y los agentes Miguel G.G. y Rigoberto P.V. le ordenaron que se desnudase para efectuar un cacheo . Antonio no obedeció esta orden, por lo que los policías comenzaron a pegarle con los puños en el estómago, a golpear su cabeza contra la pared y a agredirle con un cinturón. A las 8 de la tarde le leyeron sus derechos y, una hora más tarde fue trasladado a un centro médico, donde fue intervenido quirúrgicamente,  con carácter de urgencia. La acusación particular pide para cada acusado doce años de prisión.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA VERDAD, mièrcoles 12 de agosto de 1998

 

Vecinos de Totana convocan acciones contra el orden de expulsión de 17 ecuatorianos.

 

            Varios colectivos vecinales, asociaciones humanitarias y representantes de agricultores de Totana han convocado una manifestación delante del ayuntamiento el próximo lunes a las 21horas, como parte de las movilizaciones que han organizado contra la orden de expulsión de 17 inmigrantes ecuatorianos.

            Según relatan en un comunicado, el pasado día 6 de agosto las Fuerzas de Seguridad “realizaron una redada indiscriminada contra el colectivos de inmigrantes ecuatorianos en este municipio, prosiguiendo  dichas medidas policiales hasta el día 10 inclusive”. Los convocantes de estas movilizaciones, aseguran que “el colectivo ecuatoriano que reside en Totana en un minero cercano a las 500 personas ha conseguido integrarse de manera satisfactoria” y consideran estas actuaciones “injustas i atentatorias contra los más elementales derechos humanos”.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


LEVANTE, 8 de junio de 1998

 

Un “cabeza rapada” es hijo de un inmigrante marroquí

 

            Radi Zakouri Mediavilla, un joven de 16 años integrante de la banda de “cabezas rapadas” que en marzo de 1993 agredió a dos ciudadanos de origen marroquí, es hijo de un emigrante de Marruecos. El próximo jueves,  día 11, tendrá lugar el juicio contra este joven y sus colegas Isaac Jacobo Torres Tarasco (16 años),  Eloi Sánchez Barba (17 años) y Antonio Fernández Jiménez (el único mayor de edad), quienes, al grito de “moros de mierda”, “basura” e “hijos de puta”, agredieron a dos marroquíes con arma blanca y les causaron graves heridas.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


ABC, 29 de octubre de 1998

“Se puso muy pesado el bicho”, dice el hombre condenado por el Supremo por racismo

 

            Antonio Buendia, condenado por el Tribunal Supremo a un año de inhabilitación por negarse a vender un coche a un portugués de raza negra, aseguró que “se puso muy pesado el bicho” y que no lo hizo “porque sea racista”, Buendia añadió que “soy muy amigo de los gitanos y negros y he firmado contratos con más de 500”.

Los hechos, que fueron juzgados por la audiencia provincial de Murcia en julio de 1997, ocurrieron el 31 de mayo de 1996 en el establecimiento de compraventa de vehículos que regenta Buendia, cuando el ciudadano portugués Miguel Bernardo Cardoso entró en el local para interesarse por un turismo que se ofrecía en venta.

Buendia, que tenía antecedentes penales por un delito de imprudencia, explicó que el denunciante llegó al establecimiento en el momento en que negociaba la venta de dos turismos, y afirmó que aunque le insistió en que esperara un rato, “se puso muy pesado el bicho y,  sin ninguna educación, se metió al despacho hasta tres veces”.

“Le dije cien veces que se fuera por que estaba ocupado, e incluso  llegué a explicarse que no le vendía un coche porque era racista pero eso no es cierto” indicó Buendia, quien agregó que en su taller trabajan dos magrebíes que no hubieran contratado si en realidad sintiera odio por otras razas. Señaló ademàs que el Portugúes fue a la Guardia Civil a denunciar los hechos y que él, por exceso de confianza con ellos, les preguntó que “a donde vaís con este negro; ¿no os daís cuenta de que soy racista?” [...]

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


            DESARROLLO:

       En esta parte del trabajo, hemos pulsado la opinión de la gente de nuestro entorno inmediato, familiares, amigos y compañeros de trabajo, para conocer su opinión sobre el racismo y hemos recogido las siguientes opiniones:

 

Hombre  de 51 años, Bahía de Cádiz.

 

“El racismo solo se da en las democracias. En las dictaduras no existe el racismo, ya que ahí están perfectamente diferenciadas las distintas razas y clase sociales, y todo el mundo tiene bien asumido a que grupo pertenece.

 

 En las dictaduras no existe ningún tipo de conflicto social,  mientras que en la democracia si existe, por lo tanto,  el racismo es fruto de la democracia.”

 

Los gitanos se diferencias claramente de nosotros.  Yo desde luego no soy racista, pero no quiero vivir en un piso donde haya gitanos, porque son gente que no respetan a los demás, están siempre molestando.

 

El problema de los gitanos es que no respetan, y eso si es de los gitanos, todos son iguales.

 

A mi no me molestan los inmigrantes, yo lo único que quiero es que no haya competencia con nosotros. Si todos los inmigrantes que pasaran el estrecho fueran moritas, a mi no me molestarían, y cuanto mas pobres fueran mejor, así tendrían que depender de nosotros.

 

 

 

Mujer de 70 años, Bahía de Cádiz.

 

A mi los gitanos siempre me han dado mucho miedo, porque ellos han hecho el mal de ojo, y eso es verdad. Yo conozco muchos casos. Además, siempre se ha dicho que los gitanos si no la dan a la entrada la dan a la salida.

 

Mi hermano tenía un amigo gitano, y este amigo se lo dijo, le dijo: “Pepe, ten mucho cuidado con los gitanos, te lo digo de verdad, porque mira, yo he tenido que aguantarme muchas veces para no robarte, es que eso es una cosa que llevamos los gitanos por dentro”.

 

Yo siempre que ha llegado una gitana a pedir a la puerta, le he dado algo, porque sino, seguro que nos pasaría cualquier cosa.

 

Los moros son igual que los gitanos, además huelen muy mal. Los morillos matan a cualquiera y se quedan igual.

 

 

Hombre de 41 años, Bahía de Cádiz.

 

Los gitanos no valen para nada, solo para cantar y bailar. Son gente que no trabajan, lo que les gusta es pedir, así viven ellos muy bien.

 

En mis pisos vivieron unos gitanos y se pasaban el día cantando y tocando las palmas, además seguro que también son gente de drogas, porque esa gente suelen ser así.

 

Cuando se ha visto a un gitano trabajando, aunque le hayan querido dar trabajo, ellos lo han rechazado, nunca han querido doblar la espalda, no he visto gente mas floja que esa.

 

Claro, eso está muy bien, que les den de comer y casa y que trabajen los demás.

 

 

Mujer, de 32 años, Bahía de Cádiz.

 

Yo no soy racista.

 

En mi bloque de pisos viven unos moros, y sus niños salen a jugar a la plazoleta, esos niños nada mas que hacen molestar a los demás niños que juegan alli. Yo ya he tenido varias discusiones con su madre, pero como no hacen ni caso, yo lo único que le digo a mis niños es que no jueguen con los moros, pero cuando me doy cuenta, ya están otra vez con ellos, y al final, siempre tengo los problemas.

 

Es que los moros no hacen caso de sus hijos, y claro como esos niños no están acostumbrados a jugar, pues lo que hacen es meter la pata en los juegos de los demás.

 

Es un problema que esta gente venga a vivir aquí y que el ayuntamiento les pague el piso, si el ayuntamiento no les pagara el piso, se irian a otro sitio y los problemas de los niños se evitarían.

 

Y es que los niños no cambian, siempre meten la pata.

 

 

Niña de 15 años, Bahía de Cádiz.

 

Racista?, yo no.

 

A mi clase del instituto ha venido un niño que es marroquí, de Marrakech, y a mi me da mucha pena, yo hablo con el, porque los demás niños de la clase no le hablan y esta solo.

 

Sabe hablar muy bien como nosotros, y me ha escrito en su idioma mi nombre, mira, que bonito es en su idioma.

 

 

 

Mujeres de entre 30 y 35 años, Bahía de Cádiz.

 

Nosotras no somos racistas.

 

Pero no es justos que les den los trabajos del “choque de empleo” que han hecho los ayuntamientos para los parados, a las moras, hay cuatro moras trabajando y nosotras que llevamos muchos años apuntadas en el INEM, pues no nos han llamado.

 

Yo he ido a protestar al ayuntamiento, porque eso no es justo, primero tienen que darnos el trabajo a nosotras que para eso somos de aquí.

 

Yo no se como dejan apuntarse a esta gente en el INEM, si eso es para españoles, lo que hacia falta, que ahora los trabajos se los den a ellas.

 

A mi me daría igual que le dieran el trabajo, pero que nosotras estuviéramos trabajando, no uno de aquí parado y otro que viene de fuera con su trabajo.

 

 

Mujer de 40 años. Bahía de Cádiz.

 

Yo creo que no soy racista. Aquí debemos tener cabida todos.

 

Sólo temo por mis hijas adolescentes, cuando salen los fines de semana tienen que pasar por unas calles donde viven unos extranjeros, unos moros, y la verdad que yo no me fío, tengo que ir a esperarlas todos los fines de semana, porque me da miedo de esa gente.

 

Mis hijas son pequeñas, tienen 14 y 16 años.

 

 

Hombre de 50 años. Bahía de Cádiz.

 

Yo se que los que tienen estropeado ese colegio son los niños de los pisos blancos (pisos donde viven familias sin recursos económicos, en paro) y los marroquíes.

 

Ya el colegio no es lo que era. Esa gente no tiene disciplina ninguna. Deberían de poner a los niños marroquíes en clases apartes, para que no interrumpieran el ritmo de la clase, pero claro, como no es posible, así va el colegio.

 

 

Mujer de 43 años. Bahía de Cádiz.

 

Yo no soy racista. Los inmigrantes tienen que vivir como nosotros, y lo que tenemos es que ayudarlos a integrarse.

 

Mis hijos son adolescentes y yo nunca les digo que no tengan amigos marroquíes, yo creo que, el peligro que puedan tener esta lo mismo en los marroquíes que en los españoles. Y con esto del peligro, me refiero a lo que otras madres les dicen a sus hijos, que no se junten con los moros, porque son peligrosos.

 

Hay que ayudarlos, son gente muy amable.

 

Mujer de 27 años. Bahía de Cádiz.

 

Yo cuido a niños cuando sus madres están haciendo un cursillo, y hay varios niños de marroquíes y mauritanos. Son un encanto, no tienen nada que ver con los otros niños.

 

Son niños que no dan problemas ninguno. Se integran en todo lo que hacemos.

 

 

Hombres de 30 a 35 años. Bahía de Cádiz.

 

Los moros se deben de quedar en su tierra, deberían de poner mas dura las leyes. Dentro de poco estaremos todos mezclados, no sabremos ni quienes somos.

 

Al final iremos todos con los turbantes, ya veremos. Esa gente ni trabaja ni nada, no nos traerán nada bueno.

 

 

Mujer de 35 años. Bahía de Cádiz.

 

Yo  si soy racista.

 

No tenemos cada uno nuestro país, para que se tienen que venir esa gente aquí.

 

Yo siempre le digo a mis niños que no se acerquen a los negros que hay por la calle vendiendo, y que no se acerquen a sus niños.

 

Esos negros echan peste y van sucios. Son gente que aunque vivan aquí y vendan aquí, no tienen porque mezclarse con nosotros.

 

 

Hombre de 53 años, Bahía de Cádiz.

 

No hay derecho de que a la gentuza esa que no trabaja, le den casas y le den las ayudas que les dan, que sale de nuestro trabajo.

 

De manera que la gente esa no trabaja, y le dan las casas sin que tengan que pagar nada, y yo que estoy trabajando día y noche y con miles esfuerzos me compro mi casa, me frían con impuestos y contribuciones.

 

A esa gente no le debería de dar las casas gratis, y además algunas veces le pagan la luz y el agua, nos la tenían que pagar a nosotros que si trabajamos, no a esa gente que no trabaja.

 

Eso pasa igual que con los drogadictos, para ellos todo son facilidades, pues dan unos trabajos y se los dan a ellos, porque no se lo dan a mi hijo. Entonces ¿que pasa?, que hay que ser drogadicto para que te den un trabajo.

 

 

 

Mujer ecuatoriana , 32 años, raza mestiza oscura, empleada de hogar:

 

Yo no creo que aquí la gente sea racista. Conmigo nunca se han metido ni me han dicho nunca nada. Suelo salir los fines de semana que tengo libre e ir a discotecas, cines, etc. Y nunca he tenido ningún problema ni me han dicho nada. Lo que pasó en una discoteca, no sé si en Madrid o en otro sitio, que no le dejaron entrar y le pegaron una paliza por ser moro, a mí nunca me ha pasado y mira que soy oscura de piel. Yo creo que a mi me tratan bien. Tambien es verdad que yo no me meto con nadie, tal vez si fuera provocando, pero eso le pasaría también a un español, creo yo, y no es racismo.

 

 

 

 

 

 

Varón, 19 años. Bahía de Cádiz:

 

Yo no soy racista, pero si veo a mucha gente que lo es. Cuando nos reunimos en la calle a tomar una cerveza, los grupos que se forman son la mayoría muy cerrados y no te puedes meter ni a charlar ni a nada. A veces no es por la raza en sí, sino por los barrios a los pertenecen. Los de “Pinar Alto” no se mezclan con los del “Centro” y éstos con los “Del Tejar”. Eso también es racismo ¿no?.

 

Yo no me mezclo con esa gente, pero no porque no quiera o piense que son diferentes o inferiores sino porque si lo intento igual se “lian a piñas” conmigo. Son gente que no vale la pena. Yo tengo mi grupo con el que congenio y a veces nos reunimos con otro grupo, pero nada más. Las chicas lo tienen más fácil porque si pueden ir de un grupo a otro, aunque si alguna pasa mucho tiempo así o lo hace a menudo terminan diciendo que es una “puta” o una “buscona” y que lo único que busca es calentar. Pero al menos no se “lían a piñas” con ellas.

 

Con el tema “del velo” y lo que están haciendo los “moros” o “árabes” o lo que sean, yo creo que es llamar la atención. Si vienen a este país y hacen lo que todo el mundo, no se liaría lo que se está liando y no nos tacharían de racistas. Yo creo que los racistas son ellos porque quieren ser diferentes.

 

 

 

Varón, 80 años, Bahía de Cádiz:

 

Yo creo que el ser humano es racista por naturaleza. Cuando no había los problemas que hay ahora con los moros, lo teníamos con los que eran republicanos o franquistas. Siempre hay un grupo que se cree superior a otro, que tiene razón y que al otro hay que “pisotearlo”.

 

Racismo es cuando vas al banco y no te dan un crédito porque eres un trabajador humilde. Si fuera rico no necesitaría un crédito, pero a esos es a los que se les da. Que vaya un jubilado al banco , a ver lo que le dicen. Eso es racismo y sin embargo no sale en la “tele”

 

En mi época, muchos españoles tuvimos que emigrar, y no teníamos los problemas que hay aquí y ¿sabes por qué?. Porque trabajábamos y no nos metíamos con nadie. Ahora lo que hay es mucha provocación. Y muchos que quieren vivir del “cuento” o de robar. Deberíamos tener leyes que echaran de España a todo el que no trabaja o roba o da problemas. Mano dura es lo que hace falta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INFORME:

Las opiniones que hemos reflejado, no son literalmente las respuestas dadas por las personas con las que hemos hablado, aunque si pueden ser un fiel reflejo, ya que han sido anotadas por nosotras.

Hemos recopilado la opinión de varias personas de nuestro entorno,  aunque no pueden ser generalizable, los datos recogidos indican que la mayoría son racistas, xenófobos y clasistas.

Los detalles más importantes que destacamos son:

·        Las manifestaciones recogidas de una adolescente indica que quizás en estas edades se esté mas libre de los prejuicios que nos hacen ser racistas.

·        Cuando hemos hablado con estas personas, casi ninguna ha hecho alusión a las desigualdades por género que se producen en nuestra sociedad. No lo consideran dentro de este tema.

·        Se puede ver reflejado en las opiniones que son las mujeres las que mas temen agresiones imaginarias. Las mujeres tienen mas temor hacia los inmigrantes que los hombres.

·        Aunque nadie manifiesta abiertamente que es racista, xenófobo, etc. La xenofobia se puede ver implícita cuando hacen alusión a que los inmigrantes se queden en sus países para no quitar el trabajo a los de aquí. Estas manifestaciones, independientemente de la socialización que hemos tenido desde pequeños sobre el miedo a lo desconocido, son reflejos de la situación económica actual y del nivel de desempleo de nuestra sociedad.

·        Se expresan también, niveles de racismo, clasismo en este caso,  con respecto a las personas más desfavorecidas.  Se tolera poco el que existan medidas sociales que cubran en algo las necesidades de esta parte de la población, justificándose con que son “vagos”, y sino trabajan es porque no quieren. Lo que hacen es culpar a los pobres de su pobreza. 

·        Existe un rechazo generalizado hacia los inmigrantes y los gitanos, por su diversidad, por su diversidad cultural.  Esta diversidad cultural no es aceptada y si utilizada para mantenerlos en la situación de injusticia social en la que se encuentran.

·        Uno de los prejuicios mas generalizados ha sido el de creer que pueden ser “malos”,  “asesinos”, “sucios”, etc. por  su cultura diferente. Asocian la condición de “sucios”, por ejemplo a todos los magrebies. Hemos tenido una socialización en la que se nos enseñaba que los “moros” eras sucios y de ahí que ahora generalizamos esta creencia infundada, a toda la población que lleva esas características.

El rechazo a los gitanos:

         Se ha podio constatar en referencia a los gitanos, los prejuicios que como etnia tenemos hacia ellos, están mas enraizados en las personas de mayor edad. Esto es debido a que en la zona de la Bahía de Cádiz, existen pocos gitanos, a pesar de que en Andalucía haya muchos, sobre todo en las provincias de Granada y Sevilla.

Es indudable que existe un racismo o “etnicismo” contra los gitanos muy extendido en la sociedad andaluza, aunque como hemos dicho, ahora mismo, en la zona de la Bahía de Cádiz el racismo está mas reflejado en los inmigrantes magrebies. Con respecto a los gitanos hay actitudes, estereotipos, esquemas y prototipos despreciativos hacia esa minoría que sostienen situaciones de marcada segregación y discriminación.

         Algunos de los casos mas llamativos de enfrentamiento antigitano han tenido lugar en Andalucía. Uno de los elementos centrales del etnicismo/racismo que vemos que se produce es el Prejuicio..

Los gitanos han vivido en un mundo en muchos sentidos paralelo; han sido recluidos en barrios o zonas propias; se han ocupado mayoritariamente de ciertas tareas, casi siempre marginales y muchas veces fuera del sistema laboral y legal; no han acudido a la escuela o la iglesia mayoritaria y se han relacionado y casado, de forma casi exclusiva, entre ellos.

         Este sistema se basaba en un complejo sistema actitudinal, conformado por poderosos y duraderos prejuicios sobre la fisonomía, la naturaleza, el carácter y la conducta que podría esperarse de los gitanos. Muchos de estos prejuicios siguen vivos. Los payos perciben la realidad gitana a través de un cúmulo de estereotipos, en su mayoría negativos.

         Hoy el sistema legal y doctrinal que predomina es bastante coherente y en ese sistema los gitanos son considerados como ciudadanos de pleno  derecho, sin que se tolere la discriminación ni el etnicismo o el racismo manifiesto contra ellos.

         Sin embargo, se observa cómo ha aumentado, en un sistema teóricamente igualitario, los casos de discriminación que contradicen el marco legal y político imperante.

         Los miembros de la minoría, optan ya a muchos de los servicios, cargos y recursos que utilizan también los payos. El fin de la marcada segregación de antaño está haciendo aumentar los conflictos étnicos tanto en forma de enfrentamientos, protestas y discriminaciones privadas, y en menos casos públicas, que hoy resultan ya intolerables para muchos gitanos.

  Consideramos que la educación, es esencial para que vayan desapareciendo los estereotipos que tenemos de los gitanos. Aún la escuela tiene que avanzar mucho en este tema.

Cualquier sistema social es poco tolerante con quienes no se adaptan a sus reglas. especialmente a aquellas más públicas y visibles. Los miembros del sistema escolar suelen, por lo tanto, juzgar mal a los niños que no se adaptan a la disciplina, por muy inteligentes, activos y creativos que puedan ser.

Los estudios disponibles señalan una serie de dificultades constantes en la adap­tación de los alumnos gitanos a la escuela, que se derivan sobre todo de sus diferencias sociales y culturales, algunas de las cuales comparten con los niños de las fami­lias más desfavorecidas. Entre los que más se repiten destacan: la incomprensión de las normas y objetivos escolares, la hiperactividad. la agresividad, sobre todo «ante el rechazo de sus compañeros no gitanos (y en algunos casos del profesor) y el senti­miento de desventaja académica que tiene el niño gitano al compararse con sus com­pañeros», la inhibición, que suele ser también «una respuesta ante el rechazo» y la desconfianza, el bajo rendimiento, la dificultad para ciertos procesos de abstracción y la falta de motivación en relación al éxito académico, junto a una baja autoestima

       A modo de conclusión nos gustaría señalar que el problema del racismo está provocando un deterioro importante en la convivencia en España y se está constituyendo como algo de difícil solución y que desde nuestra perspectiva, debe ser abordado desde diferentes ámbitos:

  1. Debemos hacer un llamamiento a los políticos de nuestros países para que defiendan los derechos de los extranjeros, los inmigrantes y las minorías, y para que les aseguren un lugar igual al nuestro en la sociedad, y a que hagan oídos sordos a las voces de quienes, entre nosotros, fomentan la intolerancia.
  2. Invitar a los empresarios a combatir el racismo en los lugares de trabajo mediante la introducción y el desarrollo de una toma de conciencia del problema, y mediante la revisión de sus propios criterios de empresa con relación a toda forma de discriminación, tanto encubierta como pública.
  3. La educación juega el papel clave en el combate contra los prejuicios y la discriminación. Por eso, hemos de invitar a las escuelas públicas y privadas a promover la apertura, la tolerancia y el entendimiento con respecto a otras culturas y religiones y a quienes participan de ellas.
  4. La imagen de los extranjeros y las minorías llega con frecuencia a través de los medios de comunicación social. De ahí que sea totalmente necesario que éstos asuman la responsabilidad de crear y difundir una imagen positiva de los inmigrantes, los extranjeros y las minorías en la sociedad.

Como miembros responsables de nuestra sociedad no podemos permitir que se produzca la discriminación o marginación de nuestros conciudadanos, sean quienes sean. Nadie debe apoyar o compartir una visión que incluya cualquier injusta diferenciación entre las personas.

Como punto final, insistir en que pensamos que la educación debe  jugar un papel decisivo en la aceptación de las diversidades, en la prevención del racismo y de todas sus manifestaciones. 

 

Volver a doctor        Volver a profe        Volver a portada