CRÓNICAS DE UN ESFIGNOMAMÓMETRO

RESPETAR AL OTRO:

    Como hacía algún tiempo que mi amigo el esfignomamómetro (aparato para medir la tensión arterial que hablaba por los codos) no me contaba nada, fui a visitarlo pensando que le hubiera ocurrido algo.
 
- Hola Cíclope (nombre cariñoso que le daba por tener un solo ojo)
 
* Hola Cebollo (nombre cariñoso que me daba por estar algo ancho)
 
- Te veo triste, algo te ha debido pasar.
 
* Que la gente se empeña en no respetar las decisiones de los otros, en no ponerse en su lugar, en machacar con sus creencias las de los demás, y eso sin contar cuando el dinero entra a formar parte escondida del argumento y la ética se doblega ante el peso de las monedas.
 
- Desgraciadamente se a lo que te refieres, cuéntame...
 
* El otro día me prestaron a la planta de maternidad y pude presenciar como una señora de unos 38 años, lloraba de felicidad con su niño recién nacido en los brazos, tras muchos intentos de fecundación In-Vitro había logrado lo que tanto ansiaba.
Su problema provenía de un aborto realizado en condiciones infames cuando este no estaba legalizado, su padre la violaba frecuentemente y a los trece años quedó embarazada. Su familia no tenía dinero para que fuera a Holanda o Inglaterra, como hacían las familias "pudientes" en aquel entonces, ni para acudir a alguna clínica aquí en España, donde alguno de los que abanderaba el movimiento antiabortista los hacía si la bolsa merecía la pena. Ella participó en la decisión, que tomó junto a algunos familiares cercanos, << ahora que estaba todo aclarado, no quería tener nada que me recordara los cuatro años de infierno que sufrí, ni un minuto más>>.

 

Inmediatamente en el control de enfermería, fue literalmente despellejada con comentarios de alguno y alguna, que era incapaz de ver más allá de lo aceptado mayoritariamente como dogma por su religión.

 

¿Como pueden los seres humanos ser tan insensibles ante los problemas de otros?. ¿Porque gastáis tanta energía en decir al de al lado, cuando y como tiene que barrer su casa, sin conocerlo ni conocer la casa donde vive?. ¿Porque no hacéis el sano ejercicio de mirar la vuestra, a lo mejor necesita más la escoba que la del vecino?.
Además, basáis la mayoría de las veces vuestros argumentos, en algo que podría flaquear si pensáis detenidamente aquello de << A DIOS, lo que es ADIOS, puede ser hasta luego José >>.
 
Como siempre, el correo del esfignomamómetro sigue siendo:
tensiometro(algarroba)coherloahi.com

 

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