¿Obscenidad en el arte?

  

Previamente a las Olimpiadas celebradas en Atlanta (EEUU - 1996), la colocación de una estatua que representaba un hombre desnudo, causó horror entre los habitantes de esa capital.

Nuevamente me sorprende, aunque ya no debiera, el cinismo, la falta de cultura, la mojigateria y la cortedad mental, de una buena parte del pueblo norteamericano. Tras escandalizarse de que un candidato al senado eche una canita al aire, o que las cámaras de televisión enfoquen la antorcha olímpica ante una obra de arte que muestra la belleza de la desnudez humana, estos individuos, luchan con uñas y dientes por el mantenimiento de la libre venta de armas, permiten la represión bestial de la policía por razones de color, o presentan ante el mundo el grandioso espectáculo televisivo de ver morir a un ser humano en la silla eléctrica.

Imaginemos por un momento al David de Miguel Angel o al Poseidón de Artemisión con unas bermuditas, ¡ pero que digo!, seguro que a alguno/a un torso desnudo también lo escandaliza, pongámosle además una camisetita con el anagrama de Coca Cola. ¡ Ea!, a que nos han quedado monísimos, la señora Flesher seguro que les hubiera puesto pololos y una " gufandita ", pero así también quedan resultones.

 

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