<< LOS VIAJES DE GULLIVER >>

Jonathan Swift

 

 Introducción.-

          Para adentrarse en el análisis de los viajes de Gulliver, resulta imprescindible situar al autor en la época en la que esta obra fue escrita.

          Jonathan Swift nació finalizando el siglo XVII, justo cuando el puritanismo dominante hasta entonces se diluye. Tras la guerra civil y la restauración de la monarquía, Inglaterra entra en la etapa de revolución social y económica que traerá la consolidación de este país como imperio económico y político. El comercio con países remotos, la exploración y explotación de los mares y tierras lejanas, la aventura, la audacia, la proliferación de libros de viajes y aventuras, caracterizarán la época. La fe en las capacidades humanas sustituirá al pesimismo Calvinista.

          Jonathan Swift comienza a escribir muy joven, desde artículos y libros en defensa de la religión anglicana, pasando por la política, la poesía o el lenguaje. En 1695 entrega sus votos como pastor anglicano y durante un tiempo dedica sus esfuerzos a defender los ideales del partido conservador, tras la derrota de este partido en 1714, llega sensiblemente afectado a Dublín como deán de la catedral de San Patricio.

          En su vida y en su obra, Swift contradice el espíritu de su tiempo, insistiendo en la indignidad de la vida humana. Su compromiso con la honestidad y la verdad según el la ve, es el eje de su trabajo. Todo es relativo según el ojo que mira el fenómeno, parece decirnos continuamente.

          En 1926, Jonathan Swift ya experto en el arte de la alegoría, publica los viajes de Gulliver, en un estilo que se ajusta a los libros clásicos de aventuras, alejándose de los romances en prosa con fantasías estilísticas y metáforas exageradas, emplea un lenguaje moderno y dominado por el detalle. En plena ilustración, en el arte como en otras disciplinas del saber humano, se han impuesto el racionalismo y el empirismo.

          Los viajes de Gulliver, van mucho más allá de un relato de viajes o un libro para jóvenes, comienza siendo una sátira política, para terminar en una reflexión despiadada sobre la indignidad y la vileza de la condición humana.

 

 Viaje a Liliput.-

        Tras naufragar en un viaje a las indias orientales, Gulliver alcanza a nado las playas de la isla de Liliput, donde sus diminutos habitantes sirven de excusa al autor para poner en ridículo a la corte inglesa. El juego con el tamaño de Gulliver en este primer relato, pone en evidencia por las situaciones cómicas que produce, las vanidades e intrigas de la corte inglesa, las divisiones entre los dos partidos existentes en Liliput, debidas al tamaño de los tacones de sus zapatos (católicos y protestantes en Inglaterra), las diferencias con el país vecino (Blefescu = Francia), que los tiene en guerra permanente por la forma de cascar el huevo al comerlo.

          Al describir las costumbres del país, lo cómico se une a la crítica de forma especial: " No escriben como ninguna cultura conocida, lo hacen en sentido oblicuo, de un pico a otro del papel como las señoritas de Inglaterra". " Entierran a sus muertos con la cabeza hacia abajo, ya que al cabo  de unas 11.000 lunas, creen que se levantaran de nuevo, y coincidiendo que la tierra plana para entonces dará la vuelta, se encontraran en el momento de su resurrección en pie".

          De los sucesos ocurridos a Gulliver en Liliput, dos de ellos me vienen a la cabeza como relevantes, en el primero Gulliver, en un golpe de mano, roba las naves del país de Blefescu justo antes de una invasión de estas a Liliput, después de ser condecorado por el Rey con la más alta dignidad que concede el país, cae en desgracia al no secundar las intenciones de este, de someter totalmente a sus enemigos con la ayuda del gigante.  Otro de estos episodios, es el incendio de las estancias reales que el viajero apaga con su orina, lejos de tener en cuenta el haber salvado la vida de los reyes, estos y su séquito se enfadan ante la ofensa recibida.

          Al final del relato, Swift pone de nuevo el dedo en la llaga de la vileza humana, al describir el juicio que se hace en Liliput a Gulliver (el hombre montaña) como traidor, tras su huida a Blefescu, una vez es advertido de que iban a juzgarle y condenarle a muerte, argumentando en su contra además de sus errores, razones económicas y políticas.

 

Viaje a Brobdingnag.-

          En el  segundo viaje que realiza Gulliver, el autor aborda la narración desde una visión microscópica, colocando al protagonista en la posición de enano en el país de los gigantes. También su mensaje cambia desde una crítica ácida a lo político y social, a reflexiones más centradas en la moralidad.

         Reduce a Gulliver a sentirse ínfimo, despreciable. Los defectos y virtudes de los gigantes los ve magnificados por su tamaño. La crítica moral la centra el autor alternativamente en el propio Gulliver y su forma europea de entender la política y la ciencia cuando relata las costumbres del país, y en los habitantes del país en algunas de sus actuaciones.

A los ojos del lector, Gulliver pasa de su pequeñez física a su pequeñez moral, el personaje va descubriendo poco a poco que quizás el hombre no sea el centro del mundo, pues todo cambia cuando este es colocado por las circunstancias fuera de ese centro. En el país de los gigantes cualquier detalle, carente de valor para sus habitantes, tiene repercusiones enormes en Gulliver, desde el balanceo de la caja que lo aloja encima de un caballo, que es para él un auténtico terremoto, a lo basto de la tela con la que la niña le hace los vestidos, gruesa por muy fina que fuera para la costurera.

Uno de los pasajes más clarificadores de las intenciones de Swift en este capítulo del viaje a Brobdingnag, se encuentra en la conversación que mantienen Gulliver y el Rey del país. El autor pone en boca del Rey sus ideales políticos, las reformas que propugnaba la oposición  parlamentaria inglesa de aquel entonces, que con tanta energía el autor defendió.

El tamaño gigantesco de los habitantes de este país, magnifica también el sentimiento de asco con que nos hace ver el cuerpo físico del hombre, el personaje no puede soportar el olor de los humanos, se siente abrumado por su hedor. Si la presencia de cualquier ser humano, se impone en ocasiones en nuestras relaciones cotidianas, cuanto más lo hará en presencia de gigantes.

 

Viaje a Laputa  y Balnibarbi.-

         Si la primera parte en Liliput, Swift se centra en la crítica política y social, y en la segunda al país de gigantes Brobdingnag, a la moral, en esta el centro de la crítica es la ciencia. Para hacerlo, el autor no emplea la visión macroscópica o microscópica de las dos anteriores, sino que pone del revés las leyes físicas y de la naturaleza en general.

         En la isla flotante de Laputa, Gulliver enfatiza la lejanía de la realidad que muestran sus gobernantes, sabios y habitantes en sus acciones, estudios de investigación y reflexiones. Al centrarse en sus estudios sobre las estrellas, las matemáticas, la mecánica, el físico de sus habitantes ha cambiado: " tenían todos la cabeza inclinada hacia izquierda o derecha, un ojo vuelto hacia adentro y otro hacia arriba clavado en el cenit.

         En plena época dominada por la ilustración, el hombre ilumina el mundo por la razón, la época se caracteriza por los inventos, la ciencia transforma la naturaleza y con ello el mundo, también tiene gran importancia en este fenómeno el capitalismo de principios del siglo XVIII, con la fiebre especulativa, los bancos  el dinero y la burguesía.

Swift, como si de una obra de ciencia ficción se tratara, emplea inventos inconcebibles y razonamientos disparatados para la época, para burlarse de aquellos que intentan someter a la naturaleza. Los científicos de la academia de Lagado, intentan extraer rayos de sol de los pepinos, convertir el hielo en pólvora o los excrementos humanos en alimentos. También arremete contra la fiebre especulativa de la época llevada al saber, ridiculizada a través de los inventores de la academia de proyectistas y los sabios del reino sometido de Balnibarbi, que intentan construir una máquina de hacer palabras.

          En esta parte del libro, se pone de manifiesto por encima de las otras dos, el afán inmovilista del autor, su miedo al cambio, su puritana visión del orden establecido y la actuación que deben seguir, según este orden, las criaturas de Dios.

 

Viaje a Glubbdubdrib y Luggnagg.-

        Glubbdubdrib es la isla de los hechiceros, y mediante su magia Gullivert ve que puede ponerse en contacto con los hombres de la antigüedad, que han sido importantes por su inteligencia y sabiduría para el desarrollo de la humanidad. Al hablar con ellos, el viajero inglés puede ver como se han cometido innumerables errores en torno a la historia los sabios y el contenido de sus obras.

          Este nuevo esquema de acción en el que el autor coloca a Gulliver, le ofrece la oportunidad de mediante la entrevista con los personajes de la historia, mostrar nuevamente la teoría de la degeneración, de la decadencia progresiva de la humanidad, como dijera Jorge Manrique "cualquiera tiempo pasado fue mejor". El hombre, capaz de vulnerar algo tan humano como el conocimiento de su experiencia, de su base construida durante siglos, con su propia historia falsificada, hace desaparecer el pilar sobre el que establece su humanidad.

          En Luggnagg, la isla de los inmortales, Swift parece decir "si no querías café, toma tres tazas". Hasta ahora el autor describe la decadencia humana en todas sus facetas, a partir de aquí, en este viaje, coloca a la humanidad como inmortal, haciendo que esa decadencia se transforme en un pozo sin fondo. En el viaje a Luggnagg, encontramos una primera parte de lo que serán las reflexiones más negras del autor sobre la naturaleza humana, el hombre intenta trascender sus limitaciones mortales y lo logra, como es inmundo según Swift, solo le queda revolcarse en su inmundicia eternamente.

 

 Viaje al país de los Hoyhnhnms.-

          En el último viaje, Swift propone un nuevo cambio, una nueva perspectiva al análisis del ser humano, los habitantes inteligentes de esta tierra, son los Hoyhnhnms, caballos descritos por Gulliver como sabios, delicados y razonables; lo más parecido a un hombre que existe en este país son los Yahoos, animales desagradables que producen repulsión a la vista.

          Gulliver intenta permanentemente demostrar a los Hoyhnhnms, que no es un Yahoo, intentando argumentar las características que hacen distinta a la humanidad de esos animales.

          Punto por punto van los caballos desmontando las argumentaciones de Gulliver. Comienzan poniendo en evidencia las ropas, definidas por el viajero como signo humano,  ya que son antinaturales al esconder los atributos que la naturaleza nos da, cuando se quita las ropas y ven a Gulliver completamente desnudo, es calificado inmediatamente como Yahoo. Cuando el visitante intenta mostrar su racionalidad a diferencia de los animales Yahoos, la descripción va conformándose a medida que sale de su boca como un catalogo de vicios, renunciando poco a poco a defender más a la especie humana. Cuando describe la guerra, es calificado por su amo caballo como peor que un Yahoo, ya que al menos este actúa por el dictado de la naturaleza y no por el de la propiedad, la riqueza o la política.

          Cuando la asamblea de caballos lo expulsa del país, Gulliver se ha convertido al punto de vista de estos y repudiado a la raza humana, por lo que toma la decisión de buscar un lugar desierto para vivir solo. Para mayor paradoja, es rescatado por un barco portugués y devuelto a la "civilización", a título personal con esto parece decir Swift, que ha pesar de la vileza humana el lugar del hombre se encuentra entre los humanos.

 

 Resumiendo.-

          Jonathan Swift, logra con los viajes de Gulliver, por un lado un fantástico libro de aventuras con todos los ingredientes que lo hacen atractivo a los amantes del género y sobre todo a los niños. En este apartado es un precursor de los libros de ciencia ficción que aparecerían algún tiempo después. En esta obra, Swift sumerge al lector en un mundo fantástico, no solo por los seres e inventos que aparecen en el, sino por el ángulo de visión que toma el lector a través de los ojos de su personaje central. Por otro lado y precisamente a través de este ángulo especial de visión que toma Gulliver en cada viaje, Swift argumenta al lector su concepto del ser humano de la época.

         La política, la religión, la moral, la ciencia, la filosofía, lo físico, la palabra, la historia (como base del conocimiento), la inmortalidad (como sueño del hombre), el orgullo del ser humano (como conjunto de cualidades que lo hacen perfecto), son elementos de la condición humana que Swift va machacando hasta hacerlos caer uno a uno bajo su perspectiva. El autor esta en guerra con la humanidad de su tiempo y la describe comenzando con un tono jocoso los primeros capítulos, hasta llegar al ángulo más negro desde donde se la puede mirar. 

         El ser humano a necesitado de estas llamadas de atención hacia sus perversiones, sus defectos, sus vicios, que de vez en cuando a lo largo de su historia, algún genio se atrevió a poner en evidencia. A su manera Sócrates lo hizo durante su vida y sobre todo durante el juicio por el que fue condenado a muerte, por ello se le calificó como el "tábano de Atenas". Séneca, Santo Tomas, Maquiavelo, Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Goethe, Julio Verne,  fueron algunos de los personajes de la historia de la humanidad que de una forma u otra realizaron esta crítica, necesaria por otra parte, para seguir avanzando en la búsqueda de la perfección de lo humano.

 

 

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